¡Comparte!

La noche de ayer fue dado a conocer que MVS daba por terminada la relación laboral con Carmen Aristegui. La noticia no se hizo esperar y causo revuelo en redes sociales con el hashtag #EnDefensaDeAristegui2.

La propia empresa, tras dar a conocer la noticia en un comunicado eliminó cualquier tipo de contenido que vinculara a MVS con la periodista, desde noticias, entrevista, imágenes tanto del sitio web como de sus redes sociales.

Mas allá del fanatismo o no que uno tenga con Carmen Aristegui me parece que esto es, y categóricamente lo digo, un atrofio y un atropello a la libertad de expresión. Si bien es legítimo el enojo de MVS por utilizar su marca sin su consentimiento, no justifica en ningún sentido las determinaciones tomadas por la empresa destituyendo a Carmen Aristegui y a dos de sus colaboradores de la Unidad de Investigaciones Especiales de dicha empresa.

Más allá de sus posiciones políticas y si comulgo o no con sus posturas, me parece aberrante y preocupante, lo que claramente se refleja: un atentado contra la libertad de expresión en todo el sentido de la palabra. Una empresa, que da la sensación esta siendo presionada por el propio gobierno por toda la serie de investigaciones; que han cuestionado fuertemente la transparencia y legalidad del propio gobierno y del partido que gobierna en este momento el PRI. Desde los casos de prostitución de Cuauhtémoc Gutierrez de la Torre, hasta la llamada Casa Blanca de Enrique Peña Nieto.

Nuevamente, estamos llegando a un importante retrocesos democrático al mero estilo del PRI de Díaz Ordaz, de Salinas de Gortari o de muchos expresidentes priistas que dañaron seriamente los derechos fundamentales de los mexicanos y que en este caso particular, lo están haciendo nuevamente, en un atrofio a la libertad de expresión.

Carmen para mí no deja de ser un ejemplo claro de profesionalidad y de congruencia y en palabras de George Orwell “El periodismo consiste en decir lo que la gente no quiere escuchar”, y en este caso sobre todo el propio gobierno. Como ciudadano y como responsable de un medio de comunicación me siento con la obligación de hacer valer este derecho a la libertad de expresión reprobando categóricamente todo lo sucedido entre MVS y Carmen Aristegui, desde luego que esto representa un innegable retroceso en la democracia y en las libertades fundamentales de todos los mexicanos.

Estos no es nada más la salida de una periodista de una empresa sino que refleja claramente este atrofio y violación hacia la libertad de expresión que tenemos como ciudadanos. Desde aquí externamos nuestro apoyo a Carmen Aristegui y su equipo de trabajo y desde luego que estaremos dándole seguimiento a todo este tema a través de ested medio, en redes sociales y desde luego en el programa del sábado.